¿Quién hay detrás de Kusi Wawa? PARTE 1

Preséntate: quién eres, qué haces y por qué

Soy Meritxell Vinyas, tengo 32 años, soy mamá de Lisa y pronto de Jon. Siempre había trabajado con empresas ayudando a abrir mercado en otros países, especialmente cuando vivíamos en Estados Unidos. Cuando nació Lisa tomamos la decisión personal de regresar a España. Nuestra hija tuvo muchos cólicos y cuando estábamos aquí vimos que no había mucho producto e información sobre cómo tratarlos de una forma más natural y menos intrusiva, ¡y nos lanzamos a esta aventura!

¿De dónde surge vuestro producto?

Nuestra experiencia personal fue que todo lo que probábamos, no funcionaba. Hasta que, investigando, dimos con la teoría de un médico americano que se llama Dr. Harvey Karp, y vimos que, combinando su teoría del apoyo emocional para aliviar al bebé con la termoterapia, nuestra hija pasó de llorar 5 horas diarias a poder calmarla en media hora: se quedaba tranquila y dormida, dejaba de tener esos episodios que duraban tanto en los que todos sufríamos.

Coincidió que una tía de mi marido nos contó lo que ella hacía: planchaba una pieza larga de ropa, y con el calor de la plancha se lo ponía en la tripa, pero claro ¡eso dura poquísimo! Lo probamos y dijimos, está bien pero un día nos haremos daño, así que vamos a buscar una forma de aplicarlo pero que sea más fácil, seguro y práctico.

A partir de ahí, adaptamos los sacos de semillas que existen para adultos a las necesidades de un bebé, teniendo en cuenta que, por seguridad, no puede exceder de cierto peso, la semilla debe ser mucho más pequeña para evitar picos de calor y también para favorecer que el cojín se caliente más rápido. Más tarde añadimos el dispositivo de seguridad, pensando en que son momentos de mucho estrés, somos conscientes de que a veces estos apoyos y diferencias respecto al saco convencional, ayudan.

¿Qué significa el nombre de la marca Kusi Wawa?

La familia de mi marido es originaria de Perú y hace un tiempo fuimos allí de viaje. Hicimos el camino Inca andando, con todo de parejas jóvenes y el guía nos decía: ¿y el kusi wawa para cuándo? Nos explicó que significaba la alegría de recibir un recién nacido en la familia. Me gustó mucho el término y cuando decidimos lanzarnos pensé: “Somos un poco eso. Tenemos la expectativa de que la maternidad puede ser dura, sobre todo los primeros meses cuando llega y, a veces, te sientes perdido. Puede ser duro y lo que queremos es apoyar a la mamá para hacer que esa parte sea más fácil, disfrutar de lo más bonito.”

¿Con qué apoyo contaste para impulsar la idea?

Primero, la familia y los amigos siempre están cerca, ¡la primera en testarlo fue mi hija, claro! Poco a poco, contactos o amigos de amigos, fueron probando el producto. A nivel médico tenía contacto con pediatras y enfermeras por mi hija. Con ellos creamos la banda, ya que el método -como he comentado- ya existe. Así que fuimos detalle a detalle, creando este innovador accesorio para el método.

Hoy en día trabajamos más a nivel cualitativo y de resultados con la Asociación Catalana de Enfermería Pediátrica, también con la Asociación Española del Masaje Infantil, estamos trabajando mucho con la Federación Española de Matronas. Poco a poco, la idea es ir creando estas redes para ir recibiendo feedback y también poder dar a conocer el producto.

Mi parte en el proceso de creación era pensar qué tiene que ser y luego por otro lado, ser validado. Es decir, todo el personal médico que ha estado involucrado era por un tema de validación. Al principio, hacíamos las bandas a mano con mi madre. Ella las cosía y luego testamos el olor, trabajamos junto a una herboristería qué tipo de olor encajaba y qué nivel de aroma era necesario. Entonces, muchas personas han intervenido en las pequeñas decisiones.

¿Como ha influido Kusi Wawa en tu vida personal? Y sobre todo a nivel laboral, como madre emprendedora.

¡En todo! Cuando empiezas con un proyecto tan personal, forma parte de tu vida. Es imposible separar la privada de la laboral. Como digo siempre, es un hijo más: tengo una niña, Kusi Wawa y ahora tendré el tercero. Es mi bebé, lo he creado y visto crecer.

Influye en el sentido de que pasas de trabajar para alguien, con un horario, etc. a que todo dependa de ti. Tiene cosas muy buenas, el proceso de creación es especial, y ver cómo va tomando forma y perfeccionando. Y la recompensa es lo que más ilusión me hace: cuando los padres me escriben super agradecidos y me explican su experiencia, y esto es precioso.

Hay momentos en los que trabajas mucho más que si estuvieras trabajando para alguna otra empresa, pero te puedes organizar mejor con la familia, tienes más flexibilidad… Cuando mi hija tiene cosas del colegio siempre estoy.

¿Dónde fabricáis y qué tipo de filtro hacéis al elegir los materiales?

Teníamos clarísimo que tenía que ser algodón 100%, y el pijama – que está en contacto directo con la piel- es algodón orgánico. Teníamos claro que al ser tan pequeños hay que evitar alergias o rozaduras, así que la etiqueta no es cosida si no estampada en base de agua.

Para nosotros era primordial que la producción fuese aquí por un tema de control de calidad de los procesos. Producimos en Igualada y todos nuestros proveedores son locales. Claro que nuestro proveedor de tela para los pijamas es de aquí, pero las trae de Turquía o Brasil.

Hoy hace dos años que empezamos en España, pero tenemos distribuidor en Colombia, Argentina y Chile. Es como todo, poco a poco. Nosotros creíamos que, de forma natural, el crecimiento vendría por Europa por proximidad y facilidades dentro de la UE pero la realidad es que, por idioma, hemos encajado más en Latinoamérica por el momento, aunque tenemos previsión de movernos por ferias por Europa, una vez nazca el bebé.

En la PARTE 2 de la entrevista hablaremos en profundidad de los productos y del método.

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