La curiosidad estimula el aprendizaje

¿Qué sabéis sobre el desarrollo de la psicomotricidad? ¿Sabéis potenciar ésta capacidad en los niños?

Vamos a intentar que a partir de ahora entendáis esta palabra de otra manera, que la tuteéis. De forma breve: el término “psicomotricidad’ hace referencia a la relación del niño con el medio que le rodea, a través de sus movimientos para descubrirlo.

Laia Delriu, psicóloga infantil y directora del centro infantil Dintell en Barcelona dice “detectar cuál es el punto fuerte y débil de cada niño y acompañarlo, estimularlo y proporcionarle herramientas para que desarrolle capacidades que ni él mismo sabía que tenía”. Es clave para el desarrollo estimular al niño, empezando por lo más básico (formas y colores), y conforme crece ir adaptando el nivel: seguir con la fuerza, la coordinación, la agilidad, el equilibrio…

Cada vez más, especialistas en educación temprana le conceden mucho valor a las actividades y juegos de tipo motriz, pues de esta manera se va desarrollando el pensamiento del niño, ya que empezará a representar mentalmente los objetos con los cuales ya experimentó, generando nuevas ideas y asociándolas con el objetivo de resolver problemas cada vez más complejos. Un sencillo ejemplo: si al niño le pides  que salte como un conejo, necesitará coordinar su pensamiento con una acción a cargo del cuerpo. Para muchos estas actividades pueden resultar simples, pero la realidad es otra, para el niño significa la oportunidad de desarrollar cada vez más su pensamiento y de demostrar sus logros.

Para realizar actividades que trabajen este campo no necesitáis de ningún especialista ni centro, de hecho, el repertorio es tan extenso como vuestra creatividad. Por si necesitáis un primer empujón para dar rienda suelta a vuestras ideas, desde LuNiSka os queremos proponer algunas actividades que hemos visto en el blog de
Carolina Llinás y que podéis hacer con cosas que todos tenemos en casa.

Uso de las pinzas y práctica de los colores

MATERIAL

• Unas pinzas ligeras, mejor si son de madera.
• Pompones de diferentes colores o similar.

• Un recipiente para depositar los pompones.
• 3 o 4 tazas pequeñas de cualquier material que no se rompa.

A través de esta actividad los niños se concentran, se divierten, ejercitan sus manos y desarrollan la coordinación ojo-mano, básica para dibujar, comer y escribir. La actividad será que tome uno a uno los pompones con las pinzas, y que los deposite en cada taza por color.

Experimentar con formas

MATERIAL

• Una bolsita de nubes. También puedes usar bolitas de plastilina.

• Palillos.

A los niños les encanta construir. Las posibilidades son infinitas, y requiere una concentración que les motiva. El único peligro es que cuando se hayan aburrido, ¡empiecen a comerse las nubes!

Por otra parte, os presentamos algunos de nuestros juguetes que ayudan a trabajar este desarrollo:

Banco de trabajo Basti

¡Un clásico que no falla, y que despierta
a niños y niñas unas ganas tremendas
de ayudarnos a reparar cualquier cosa!
Con este banco trabajaran la habilidad
de usar las numerosas herramientas
que trae. Encuéntralo aquí.

Juego de cordones

Este juego trabaja la motricidad fina. El
niño va consiguiendo poner el cordel
dentro de cada agujero, requiere un
trabajo de manos que luego le dará
agilidad a la hora de aprender a atar los
zapatos ¡por ejemplo! Encuéntralo aquí.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Recordad que podéis encontrar muchos más en nuestra sección.


Y, sobre todo, tenemos que ser los primeros en creer que no todo lo que tiene que ver con aprender es aburrido.

¡Ellos pueden aprender jugando y nosotros disfrutaremos viéndoles!

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